tizne
11 de noviembre 2017
Por: Ana Warman

Tizne Tacomotora, la bici-taquería de humo en la Del Valle

Recomendamos los tacos ahumados de Tizne Tacomotora: combinaciones insólitas y deliciosas (siempre ahumadas) en tortilla azul.

Tizne Tacomotora es una taquería que nació del ingenio de dos aficionados del humo: Pilar y Jorge –una pareja de estudiantes de gastronomía- que desde el 2015 venden tacos deliciosos y ahumados en su tacomotora, un invento propio inspirado en las locomotoras y máquinas de vapor de la era industrial, que consiste en una bici con un ahumador.

Probablemente ya hayan probado estos tacos en los eventos de Comilona o en Bahidorá, Ceremonia o el Nrmal. Pero lo que aún pocos saben es que Tizne ya tiene su local en la Del Valle al que, vivas cerca o no, vale la pena ir para comer sus delicias.

La cocina de humo nace del ingenio del cazador, que vio la necesidad de conservar por más tiempo sus alimentos. A este proceso de preservación con antecedentes prehistóricos Tizne le rinde un homenaje delicioso.

En el ahumador cocinan la carne a fuego lento, de 4 a 16 horas, con leña de mezquite, nogal y encino, con ingredientes frescos y humedad controlada, para crear un balance de sabores y texturas que resulten en el taco ahumado perfecto.

Probamos varios resultados de sus experimentos ahumados, con tortillas hechas a mano, y son muy buenos. De entrada recomendamos el aguacate con rub de cenizas, acompañado de tortilla azul y cualquiera (o todas) de las cuatro salsas que preparan.

El taco de brisket fue nuestro favorito, por la combinación perfecta que crea la carne, ahumada durante 16 horas a fuego lento, con el tomate verde crudo, el cilantro y la sorpresiva hierbabuena.

El de pork belly -premiado por Vans en su evento de aniversario como “el mejor platillo”- tiene un toque de puré de ajo, rábano y rebanadas de chile serrano. También recomendamos el de costillita baby back rib con un glaceado picoso y agridulce de morita, piloncillo y verdolaga.

El taco de temporada es el otoño en taco: calabaza kabocha, camote y tocino bañado en aceite de morita, queso cotija y pepitas tostadas está deliciosa. Aunque no a la primera mordida te gana.

Para terminar, el único taco dulce de la ciudad, el ice cream taco. Dentro de una tortilla de harina horneada y crujiente va un helado de mantequilla con miel tostada -en la tacomotora- y mini malvaviscos quemados, como de noche de fogata, con chocolate.

Vayan a esta genuina esquina del taco y sean indulgentes 🙂

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