28 de marzo 2019
Por: Carolina Peralta

Un homenaje a la concha de vainilla de El Cardenal, una de las más ricas que hay

Para hablar de un clásico como El Cardenal lo haremos desde algo muy particular que nos encanta: sus conchas (en especial la de vainilla).

Debe haber muchas conchas buenas, pero la de El Cardenal es particularmente buena. Y una pieza de pan así de especial merece mención: es suave y liviana y se siente como que tiene mucho aire, porque cuando uno la coge entre los dedos la aplasta casi sin empeño. La pasta cruje, y no se deshace en la charola de pan, sino en la boca. Además, sabe a mantequilla de verdad, vainilla de verdad y chocolate de verdad. El Cardenal es un clásico que lleva haciendo las cosas bien desde 1969. Y su panadería no es la excepción.

Además de no usar margarina sino mantequilla, quizás su mayor secreto está en hornear tandas y tandas de pan durante todo el día. Ya sea que uno la pida en el restaurante mismo o para llevar (como también nos gusta a nosotros cada que tenemos oportunidad), la pieza de pan siempre es suave y muchas veces todavía calientita. Como debe ser comerse un buen brioche.

La cocina de El Cardenal fue desde un inicio igualita a la de casa de los Briz Garizurieta (los dueños), y la panadería siempre tuvo un lugar especial en la familia. En El Cardenal la cocha se come con nata de la leche que ordeñan en su rancho, y con una taza de chocolate caliente; “como lo hicimos siempre en la mesa de mi casa”, dice Marcela Briz, hija de los fundadores. Y así mismo sucede con la mayoría de los platillos que están en su carta.

En El Cardenal hornean pan popular, el que hemos comido toda la vida y que a veces olvidamos que llegó por influencia directa de los franceses. Conchas, cuernitos, orejas, peinetas, roscas de mantequilla, panecitos de anís: todas las piezas que tomamos de las vitrinas de la panadería de la vuelta, del carrito que pasa a cierta hora de la tarde o que a algunos nos gusta comer cuando se acaba la luz del domingo.

Es un clásico que no falla; de mantel blanco y sazón indiscutible. Lo hemos visitado demasiadas veces porque justo creemos que lugares como El Cardenal hay que revisarlos desde lo más particular. Desde lo más cerquita a nosotros.

Por una mejor media-tarde, vayan todos por una 🙂

Checa aquí la dirección y horario de sus cinco sucursales.

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