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6 de junio 2017
Por: Carolina Peralta

15 clubs singulares en la Ciudad de México

En la Ciudad de México, ya sea que te gusten los Hot Wheels o el high-energy, encontrarás gente que alimenta sus obsesiones. Estos son algunos fascinantes.

Un club o una sociedad no puede quitarse de sí la intriga. Aún cuando se trate de clubes abiertos, que poco tienen que ver con las sociedades secretas, son grupos de personas al parecer guardan un misterio, una extravagancia. La precisión de las pasiones que unen a los miembros es lo que los hace tan fascinantes y a la vez incomprensibles para quien los ve desde afuera.

En la Ciudad de México, que en sí misma es un personaje de lo más peculiar, caben las más raras obsesiones y prácticas, y las más inspiradoras también. Seleccionamos 16 clubs poco conocidos pero que ayudan a entender la multiplicidad de intereses que habitan en nuestra urbe y que por lo tanto la enriquecen.

1. Hot Wheels Club Balderas

Este club comenzó con 10 personas que se reunían en el metro Balderas para vender, comprar e intercambiar modelos raros de estas miniaturas de coches. Ahora son cientos de personas las que se reúnen ahí mismo los sábados desde las 11 de la mañana hasta las 4 de la tarde. Un paraíso para los fetichistas de estos juguetes. Los precios van desde los $10 hasta los $10 mil pesos.

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2. Sociedad Botánica de México

A esta sociedad antigua entran los aficionados y amantes de la flora mexicana. Visitan desde los más pequeños herbarios medicinales hasta los bosques y ecosistemas que rodean el valle. Coleccionan especies y especímenes, las clasifican y las comparan entre sí. Para unirte hay que hacer pequeños pagos anuales pero, sobre todo, soñar y ensoñar con familias, géneros y especies que habiten en tierras mexicanas.

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3. Piso 51

Las alturas son los espacios más cotizados de las grandes ciudades. Allí corre el viento, se ve el horizonte y se está lejos del ruido del mundo. No es extraño entonces que exista un club en el piso 51 de una de las torres más altas de la ciudad: la Torre Mayor.

El piso 51 es exclusivo para 1,500 personas… Siempre y cuando puedan pagar la nada modesta membresía. En otras palabras, los miembros son casi exclusivamente políticos y grandes empresarios que se reúnen en el restaurante, se dan gustitos como un masaje en el spa o hacen fiestas con vista a los volcanes.

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4. Sociedad Mexicana de Entomología

La entomomanía es la fascinación por los insectos, y existe. Nabokov fue uno de sus grandes representantes y, como él, hay miles de personas que los aman y los estudian. Sin embrago, la afición no es a los bichos en general, sino que es de lo más precisa: hay aficionados a los piojos, las mariposas, las larvas, los ácaros. La mexicana es la sociedad de entomología más vieja de Latinoamérica y para entrar hay que solicitar una membresía. Al parecer en México hay un universo fascinante y vasto de insectos raros.

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5. Club de juegos de mesa

Orcs Stories es un café lúdico en Miguel Ángel de Quevedo, Coyoacán, donde se reúnen los más clavados en juegos de mesa. Hacen ligas de Blood Bowl, Sword and Skull, Amonkhet, The Others, e incluso crean juegos nuevos para ampliar las opciones nacionales, como Terrorixico, donde tienes que capturar monstruos mexicas. Algunos de sus miembros son campeones internacionales.

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6. Sociedad Astronómica de México

Hace 100 años, cuando la divulgación astronómica y la científica era la orden del día, los devotos fundaron esta sociedad para enseñar y comunicar “la majestuosa belleza de nuestro Universo”. Pretendían entender algunos de los misterios más bellos de la existencia, como las nebulosas, el polvo de estrellas, los agujeros negros, multiversos o galaxias.

La Sociedad de México no es cualquier cosa: cuentan con un taller de óptica, taller mecánico, biblioteca especializada en ciencias, sala de cómputo y lectura, planetario, observatorio astronómico, sala de usos múltiples, cafetería y próximamente un museo.

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7. K-pop dance cover

La fiebre coreana entre adolescentes mexicanos es cada vez más intensa. Los fines de semana se juntan grupos de baile en los jardines de la Biblioteca Vasconcelos, el Monumento a la Revolución y Bellas Artes, donde usan las ventanas para verse reflejados y bailar exclusivamente covers de coreografías k-pop (pop coreano) que nadie nunca verá en un escenario.

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8. Clubs de observadores de aves

Bajo el lema “pajareando juntos”, los miembros del club llamado Zanates Rabiosos se reúne en parques ecológicos y parques nacionales para ir en busca de aves que muy pocos avistan en la ciudad y son capaces de distinguirlos por su canto.

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9. Club de experiencias cercanas a la muerte

Existe una comunidad que se reúne para platicar sobre la muerte con el propósito de ampliar la conciencia acerca de las experiencias cercanas a la muerte y la vida después de la vida. Muchos de los miembros han experimentado la muerte clínica y experiencias extra corpóreas que comparten con sus compañeros.

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10. Las Marías

Fundado por “Blackbird”, quien creció toda la vida con motos y autos, este club es exclusivo para mujeres motociclistas cuyo propósito es encontrar el viaje perfecto. Esta hermandad desafía límites impuestos por la sociedad y toma las calles como muchos quisiéramos hacerlo. “We like dirt and got titties”.

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11. Club de Harry Potter

En todas las ciudades tiene que haber un club de fans de Harry Potter. Ese es el más comprometido en México ––De verdad, muy comprometido: los miembros se reúnen todos los fines de semana en el Parque Hundido, en la del Valle, a leer, discutir sobre escuelas mágicas, quidditch, o hasta para hacer sus propios torneos. Obviamente van disfrazados.

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12. Club de viajeros

Un club que encuentra la manera de tener acceso a los lugares más recónditos de la ciudad, el país y el mundo. Los miembros de Club Travesías van a lugares secretos y entran en puertas cerradas de distintos destinos, como a los sótanos de la Catedral o a las bodegas de arte del Franz Mayer. Lo que los une es, por un lado, la curiosidad, y por el otro la manera de ver la vida como un viaje y no conformarse con mirar sólo un lado de la realidad.

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13. Fingerboarding en plaza San Jerónimo

Hay un grupo de skaters que practica, sí, skate con los dedos. Los miembros se reúnes en San Jerónimo, atrás del Claustro de Sor Juana, con patinetas miniatura y maquetas de pistas tan precisas que sorprenden. Hacen todo tipo de trucos como el 360, ollieflips, kickflips, etc. Como skatos de verdad… pero con los dedos.

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14. Los Patricios del high-energy

Desde 1987, aficionados al high energy (“italodisco”) erigieron su santuario alrededor del dj mexicano Patrick Miller. Antes se reunían en el Club de Periodistas y ahora lo hacen en el lugar que lleva su nombre, en la Roma. Los Patricios se transforman –con maquillaje y vestuario– para asistir allí, religiosamente, cada viernes.

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15. Sociedad de Científicos Anónimos

Contrario a la mayoría de las sociedades científicas –que suelen ser herméticas–, la SCA hace eventos en bares o restaurantes abiertos al publico en general. Lo conforman dos biólogos jóvenes que invitan a otros científicos, inventores e investigadores a divulgar algún tema de ciencia que tenga relevancia o sea curioso o incluso extraño y luego abren la mesa para el debate con el público. Sus “reuniones” son realmente estimulantes.

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