aire
2 de septiembre 2018
Por: Carolina Peralta

Aire: un cuartito del MUAC donde uno puede escuchar la contaminación

Hasta el 14 de octubre, estará en el MUAC "Aire", una instalación sonora del colectivo Interspecifics, que personifica la contaminación de la ciudad.

Leslie Garcia se dedica a atender ese mundo que hace ruido sin que podamos escucharlo (como las bacterias, las plantas o los musgos), y ya decía Simone Weil que la atención es la forma más rara y pura de la generosidad”. En este nuevo proyecto, Aire Interspecifics, Leslie nos dice que también se puede escuchar la contaminación, que hay sonido en toda esa materia que vive en el medio ambiente al que casi estamos acostumbrados.

Aire está ahora en el MUAC para  promover precisamente que prestemos atención a lo que nos rodea, a lo que respiramos. Es una instalación sonora de Interspecifics que, por medio de de sintetizadores, le da una resonancia diferente a cada componente de la polución dependiendo de su flujo en el ambiente. Está inspirada en la complejidad y variación de los contaminantes de la Ciudad de México, que forma parte del sistema de monitoreo ambiental de la ciudad.

Al entrar a la sala se escucha la densidad del aire y la relación que llevan los elementos entre sí. Para lograr esta extravagancia, la pieza utiliza un programa que accede a los datos de los sensores ambientales que tienen todas las estaciones de las EcoBicis. Estos sensores arrojan los niveles de saturación de dióxido de azufre en el aire, monóxido de carbono, óxido y dióxido de nitrógeno, monóxido de nitrógeno, ozono y partículas por millar. Cada uno tiene una identidad sonora propia, es decir, cada uno vibra a su ritmo. A partir de eso, Interspecifics arma la pieza con el software Supercollider, que sintetiza el audio en tiempo real y hace composiciones algorítmicas.

La instalación sonora Aire está en el Espacio de Experimentación Sonora (EES), un cuartito que huele cedro, que no figura mucho ni en el catálogo de programación ni en el espacio físico del MUAC, pero ésa es parte de su belleza. Cuando uno entra, se aísla por completo del mundanal ruido para envolverse en algo más. En la densidad del aire, por ejemplo.

Interspecifics está formado por Emmanuel Anguiano, Leslie García, Paloma López, Felipe Rebolledo y Thiago Hersan. El colectivo mismo es un laboratorio de experimentación del sonido. Lo usan para entender formas de comunicación no humanas, a partir de patrones que generan diferentes organismos vivos.

Estos científicos-artistas también desarrollan herramientas experimentales y pedagógicas que llaman Máquinas ontológicas. Entre la oferta cultural, difícilmente se encuentra un proyecto tan creativo y útil como este. Sin que Interspecifics tenga una agenda ambiental deliberada, escuchar la contaminación nos recuerda la condición del aire desde otro lugar, más allá de la data, de los reportes oficiales y desde la música.

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