13 de noviembre 2018
Por: Andrea Cinta

El Parque Hídrico La Quebradora, que capta agua de lluvia, se hace realidad en Iztapalapa

El Parque Hídrico La Quebradora abrirá este año con todo un sistema de captación de lluvia además de un museo, canchas, gimnasio y un auditorio.

Iztapalapa existe con la triste paradoja del exceso y la escasez. Las calles se inundan con las lluvias pero las casas no tienen agua. A finales del 2017 una nota de la Fundación UNAM anunciaba la construcción del Parque Hídrico La Quebradora, un proyecto pionero y ambicioso; el primer parque así en Latinoamérica. La idea detrás  de los 250 millones de pesos para su construcción es reducir las inundaciones, infiltrar agua al manto acuífero y captar agua de lluvia, en Iztapalapa.

En la Ciudad de México caen más de mil millones de litros al año, y prácticamente toda esa lluvia se desperdicia. Nos sobra agua y, sin embargo, la CONAGUA y el Banco Mundial prevén problemas serios de escasez de agua para el año 2030. El proyecto del Parque Hídrico La Quebradora fue diseñado no solo para recuperar agua y reutilizarla, sino con la intención de ser una gran mancha que dé un respiro verde a esa zona.

El parque fue ideado por el Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM y es coordinado por dos investigadores: Manuel Perló Cohen, del Instituto de Investigaciones Sociales y Loreta Castro Reguera, de la Facultad de Arquitectura. Ells están al frente de los 38,470 m² en áreas verdes y espacio público que tendrá La Quebradora.

Hasta ahora solo existen renders de ensueño, y circulan algunas fotos de la construcción. Si todo sale de acuerdo al plan gubernamental, el Parque Hídrico La Quebradora tiene que estar listo este año, con toda la infraestructura para la captación de lluvia. ––Además de un museo del agua, librería, canchas deportivas, gimnasio al aire libre y un auditorio.

El terreno es un predio amplísimo que estaba abandonado en la esquina de la avenida Ermita Iztapalapa y la avenida De las Minas. La avenida Ermita es una de las primeras en inundarse en las lluvias, cuando recibe toda el agua de la zona de la Sierra de Santa Catarina. La idea es que ahora esa agua vaya a parar directo al Parque, que también tendrá un sistema de trata de los drenajes.

El agua residual entrará a una planta anaerobia biológica y de humedales. Con ese flujo van a cubrirse las necesidades del parque, e incluso hará cuatro pipas extra de agua diarias. Toda la parte eléctrica va a funcionar con paneles solares. El Parque Hídrico ganó el LafargeHolcim de Oro 2017 en la región Latinoamérica, como una idea de arquitectura innovadora y sustentable.

 

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